Ya os hemos hablado en otras ocasiones de los proyectos de autoconstrucción y reciclaje que lleva a cabo el ingeniero Mario Alberto Tapia en Sonora, México. En esta ocasión, os traemos uno de sus últimos proyectos desarrollado en la Universidad de la Salle del Noroeste.
El proyecto Viridis, que es como lo han llamado, se ha realizado con la colaboración de algunos estudiantes de ésta universidad y pretende presentar la autoconstrucción como una alternativa sustentable para una vivienda digna, creando una cultura en el reciclaje y un modelo informativo para los futuros estudiantes y la sociedad en general.
El proyecto comienza describiendo cómo se realiza la construcción y los materiales que se necesitan.
Las construcciones de botellas PET, requieren de los cimientos tradicionales como castillos, trabes y cadenas, sobre los cuales se edifican los muros a partir de envases de plástico de 600 mililitros, rellenos de arcilla.
Los materiales tienen ventajas como su bajo costo; buena capacidad térmica que protege contra el frío o calor excesivos, pues las habitaciones mantienen una temperatura interna constante; mayor resistencia al desgaste por humedad y buena acústica, ya que no permiten el paso del ruido exterior.
Las botellas deben acomodarse de forma horizontal, poniendo una línea sobre otra hasta alcanzar la altura deseadas. Se pegan las botellas con lodo o barro para lograr mayor rigidez y un secado rápido. Al final un acabado con mezcla de cemento.
En la parte superior de los muros se colocan de una a dos líneas de botellas de vidrio vacías para permitir el paso de la luz natural.
Luego, se explica cómo realizar el techo verde, destinado a cubrirse de vegetación:
Procedimiento para armar el techo, primero se coloca una capa de láminas galvanizadas, la cual se cubre con impermeabilizante.
Posteriormente, se pone una capa de concreto ligero para garantizar la regulación térmica otra de arcilla del sitio de construcción y, finalmente, plantas que requieran pocos cuidados, como zacate o higuerilla, para obtener un techo verde.
Las paredes soportan fácilmente una azotea de esas características, pues la disposición horizontal de botellas garantiza una resistencia a la compresión superior a 2 toneladas.
La habitación de 9 metros cuadrados donde se usaron más de 2000 botellas pet y vidrio.
El proyecto destaca que el coste de los materiales se reduce considerablemente con la ayuda recibida por los estudiantes y el mantenimiento a cargo de la universidad. Es decir, gracias a esfuerzos en común, un método de construcción sencillo, unos materiales más accesibles y el trabajo en equipo se reduce el coste.
Con mano de obra por M2 es de 2500 pesos de los cuales 15 mil son de materiales y 10 mil de mano de obra, para un total 25 mil pesos para un cuarto de 9 M2. Con techo verde y conexiones de electricidad.
Se destacan las ventajas de una construcción de este tipo comparado con una construcción realizada de la manera habitual:
Resistencia de materiales:
Las botellas de plástico o pet, rellenas de tierra soportaron el peso de las ruedas de una máquina retroexcavadora con un peso aproximado de 7 toneladas.
Esta misma prueba se hizo con el material de block de cemento tradicional el cual no soporto el peso de las llantas quebrándose en pedazos.Facilidad en la construcción:
La construcción de la casa pet con techo verde se realizó en un día con la finalización de una capa ligera de mezcla de cemento y para el siguiente día fue colocado los materiales para la creación del techo verde. Esto, nos dice que estas construcciones son rápidas de construir de buena calidad y económicas.
En cambio, para construir una casa tradicional con loza de cemento su construcción es de varios días con mano de obra calificada y sus costos son muy elevados, claro está sin un techo verde habiendo una gran diferencia entre las viviendas.
Aislamiento:
Se realiza un estudio del aislamiento de la vivienda haciendo mediciones de temperatura que demuestran una diferencia de unos 10 grados con el exterior.
Esta construcción se hizo en el estado de Sonora dentro de la universidad la Salle, donde los climas son muy extremos y las temperaturas superan los 40 grados centígrados en épocas de calor y en invierno bajan hasta 0 grados centígrados.
En una vivienda tradicional construida de ladrillo y con loza de cemento la temperatura se acumula en la loza y en las paredes, incrementando la temperatura, obligando a usar aparatos eléctricos como aires acondicionados que son costosos y gastan mucha energía eléctrica.
Las ventajas de un techo verde:
Mejorar la calidad del aire capturando partículas suspendidas en el aire como lo es el plomo, intercambian oxígeno y dióxido de carbono, retención de agua de lluvias, impide que los inmuebles se calienten gracias a la absorción de calor y su evaporación, ser un espacio verde para compartir y disfrutar con otros, reducción del exceso de ruido exterior, soporta fuertes vientos y por la ligereza de sus materiales ayuda a posibles efectos sísmicos.
Aquí os podéis bajar el Proyecto Viridis completo en formato pdf.
Genial la idea para reducir el plástico en las instituciones educativas. ahora con los desastres por la lluvia muchas personas con ingenio y dedicación pueden reconstruir sus viviendas.
Berenice Unriza
14-febrero-2015